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lunes

Carta de saludo y despedida


Yo sólo estaba buscando una ilustración de Mario Ramos para acompañar un poema de José Emilio Pacheco y me encontré con una hermosa carta con una triste noticia. 

Donde quiera que esten Mario y José Emilio los recordaremos por sus palabras y sus ilustraciones. 

Gracias Amigos.

 José Emilio Pacheco
(1939-2014)

EN LA REPÚBLICA DE LOS LOBOS

En la República de los Lobos
nos enseñaron a aullar.


Pero nadie sabe
si nuestro aullido es amenaza, queja,
una forma de música incomprensible
para quien no sea lobo;
un desafio, una oración, un discurso
 

o un monólogo solipsista

José Emilio Pacheco
México (1939-2014)





Carta escrita por Tomasa (9 años) a Mario Ramos 
Originalmente publicada en casadetomasa.wordpress.com

Querido señor escritor Mario Ramos: me llamo Tomasa y vivo en Logroño y voy a 4º A. Esta mañana cuando hemos entrado en clase la señorita nos ha dicho que se había muerto el señor que escribió el cuento de Soy el más guapo.

Ese cuento es nuestro preferido y lo leemos siempre cuando es el cumple de alguno de la clase y ese día hasta incluso la seño te lo deja llevar a casa para que lo vean tus familiares. Trata de un lobo presumido y muy chulito que va por el bosque y le pasan bastantes cosas.

La señorita había sacado de la Biblioteca todos tus cuentos y tenía una bolsa llena y nos ha dicho :
_ Vamos al parque del Carmen para hacer una foto con todos los cuentos de Mario a la sombra de un árbol muy grande.
También nos gusta de tus cuentos lo bien que te salen los troncos de los árboles que estamos seguros que te gustaban mucho cuando estabas en la tierra; y que siempre por el bosque salen los tres cerditos y Caperucita y sobre todo el lobo porque el lobo es el animal que más nos gusta del mundo.

La señorita nos ha contado que naciste en el mismo país que Tintín (que también nos gusta porque todo el rato está de aventuras) y que solo has vivido 54 años. Yo no he dicho nada pero me parece que tan joven no eres…
Nos ha explicado que tu trabajo era dibujar y escribir cuentos y también  carteles que los hemos visto en Internet porque ahora tenemos portátiles.

Hasta hemos votado el que más nos gustaba que era de lobos, porque también los lobos te salen muy bien que ni dan miedo ni nada que quieres ser su amiga.


Y Mari Cruz que de mayor quiere ser como tú y todo el rato está haciendo monigotes ha dibujado tu lobo con dos lágrimas.

Yo he preguntado que ahora dónde estabas tú y la seño ha dicho que te habías ido muy lejos, al más allá.

Además nos ha explicado que hay gente que ha muerto pero que está mas viva que muchos que siguen viviendo en el planeta tierra; parece un lío pero quiere decir que tus cuentos, tu caperucita, tu lobo, tus cerditos, tus osos, vivirán para siempre y estarán a nuestro lado cada día.


Por cierto que el lunes es el cumple de Andrea y leeremos una vez más Soy el más guapo, que a mi lo que más me gusta es la página que está el lobo chamuscadito.

Que por donde estés señor Mario que te lo pases bien.

Muchos besos de todos los de 4º A de Logroño y de la señorita Elisa.

Posdata: ¿Te gustan las flores Mario?

 
  

sábado

Fotografía de Baldomero Pestana

“Comprendí entonces que escribir, más que transmitir un conocimiento, es acceder a un conocimiento. El acto de escribir nos permite aprehender una realidad que hasta el momento se nos presentaba en forma incompleta, velada, fugitiva o caótica. Muchas cosas las conocemos o las comprendemos solo cuando las escribimos. Porque escribir es escrutar en nosotros mismos y en el mundo con un instrumento mucho más riguroso que el pensamiento invisible: el pensamiento gráfico, visual, reversible, implacable, de los signos alfabéticos”. 
Julio Ramón Ribeyro.
(1929- 1994) Escritor peruano

Invitación de la editorial Media Vaca a leer y releer



Vicente Ferrer es el responsable de esta editorial española. Todos sus libros tienen un texto que invita a las personas a leer y a releer, tomando como ejemplo a las vacas.
Los invito a disfrutar de este maravilloso texto.
ilustración tomada de la revista Babar de literatura infantil y juvenil
que se puede leer online en www.cervantesvirtual.com  


La vaca es el animal más extraordinario que existe. Nos la comemos con patatas, hace bonito en el campo y es fuente de inspiración para artistas y poetas. Uno de los estómagos de la vaca se llama libro, y no debe extrañarnos, porque el libro es el segundo animal más extraordinario. Lo manchamos de salsa, hace bonito en las estanterías y a través de él nos llegan regularmente las ocurrencias de artistas y poetas.

La vaca es un rumiante: se traga el alimento para más tarde devolverlo a la boca y masticarlo con tranquilidad. Exactamente de esa forma se deberían leer los libros: volviendo a ellos en diferentes ocasiones y masticándolos a fondo para asegurarnos una digestión placentera.

Los niños aprenden con los libros, pero también con las piedras, las moscas, las hormigas y las arañas. Aprenden con todo. Aprenden jugando. Y no se cansan de aprender. Por eso es absurdo que existan libros aburridos y que se pierda el tiempo con ellos en lugar de dedicarlo a observar a los escarabajos peloteros. Algunos de los más aburridos están hechos por gente con mentalidad de sastre que cree que los libros para niños deben ser como trajes para niños: varias tallas más pequeños. La mirada inocente del niño nada tiene que ver con los pantaloncitos, ¿qué más da? Pocos adultos pueden explicar por qué vuelan los aviones y sin embargo no tienen miedo a viajar en ellos.

A excepción de los que se hacen para idiotizar, cada libro contiene el fragmento de un plano del tesoro (o al menos así se decía antes). Sólo cuando reunamos todos los pedazos seremos capaces de descifrar ese secreto que parece tan bien guardado. A veces uno se toma su tiempo. No es raro empezar a leer a 7 años y ver que a los 77 seguimos con el mismo libro entre las manos.

Lectura recomendada: El hombre que quería escribir una carta

"Ustedes son nuestra carta,
una carta escrita en nuestro corazón, 
la cual todos conocen y pueden leer.
Segunda carta escrita por Pablo de Tarso a los creyentes de la iglesia en Corintio.
Capítulo 3, verso 2



Hacer lo que otros hacen. Sentir miedo de hacer lo que otros no hacen. Hombres y mujeres en todas partes llevan vidas rutinarias, sin palabras creativas y emotivas intercambiadas con otras personas. La soledad es uno de los pesos que se han instalado en el corazón de hombres y mujeres contemporáneos, que han pagado el alto precio por tener carreras profesionales exitosas. El hombre que quería escribir una carta, es la historia de uno de estos ciudadanos anónimos que llevan vidas pálidas y carentes de colores intersubjetivos, que un día siente una profunda necesidad de comunicarse profundamente con otra persona. Todas las reacciones que se desatan con este íntimo deseo de expresión, serán narradas en una novela corta escrita por Evelio José Rosero, uno de los escritores más importantes de la literatura colombiana. 



Foto tomada de  elpais.com



¿Quién es Evelio José Roser?
Nació en Bogotá en 1958. Estudió Comunicación Social en la Universidad Externado de Colombia. En 2006 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, otorgado por el Ministerio de Cultura. En 2007, con su novela Los ejércitos, ganó el II Premio Tusquets Editores de Novela. Rosero ha sido traducido a doce idiomas y se ha alzado con el prestigioso Independent Foreign Fiction Prize (2009) en Reino Unido y el ALOA Prize (2011) en Dinamarca.  


Para conocer un poco más a Evelio José Rosero pueden leer el siguiente enlace escrito por Armando Neiraen en El País de España.
  elpais.com

domingo

Lectura recomendada: "Gravedad artificial" de Matthew Anderson

"El mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico,
un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de 
nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, 
sino que viene del mundo"
Primera carta del Ápostol Juan, capítulo 2, verso 16



El corazón me latía a un ritmo desesperado, una opresión en mi pecho hacía difícil la respiración, la cabeza... la tenía inundada de imágenes y sensaciones, ideas y pensamientos. Para volver a recuperar las funciones de mi cuerpo y de mi mente, tuve que tomarme un buen tiempo a oscuras y esperar. Esta experiencia de vida fue producto de la lectura de la novela "Gravedad artificial", del escritor norteamericano Matthew Anderson, una obra que agitó todo mi ser, y me dejó muchos interrogantes acerca de mi vida y del entorno con el que me relaciono todos los días.






Y ¿de qué trata "Gravedad Artificial"?
Un grupo de jóvenes viaja a un lugar lejano a disfrutar de sus vacaciones. Allí realizan algunas actividades como ver televisión, escuchar música, comprar todo tipo de productos de moda o comunicarse por medio de mensajes online. Todo esto se puede decir que es cotidiano, sin embargo la novedad del enfoque del escritor Matthew Anderson, es tomar estas actividades y mostrarlas en una sociedad que ha alcanzado un desarrollo tecnológico con el cual se puede ir a la Luna de vacaciones y en el que ya no es necesario tener un computador que se manipule con las manos, porque los ciudadanos pudientes pueden tener un computador integrado al sistema nervioso con el cual logran hacer su vida mucho más “fácil”. En esta novela de ciencia ficción conoceremos la vida de Titus,  un joven norteamericano que en sus vacaciones en la Luna conoce a Violeta una chica de su edad y con la cual empezará una relación afectiva que lo llevará a ver su vida y la de su entorno de una forma nueva.

¿Porqué recomiendo esta novela?
Cada una de las situaciones que se observan en “Gravedad artificial” están llenas de significado y son generadoras de cuestionamientos a prácticas actuales como la comunicación interpersonal, las relaciones sociales, el consumo de productos innecesarios, la destrucción del medio ambiente y los valores culturales. Una obra que puede darnos ideas para reflexionar y evaluar acerca de lo que vivimos en diferentes campos de nuestro entorno.




¿Quién es Matthew Anderson?

Nació en Cambridge,  Massachussets en 1968. Estudio en la Universidad de Harvard  y en la Universidad de Cambridge (Inglaterra). Trabajó en la Editorial Candlewick Press,  en donde publicó su primera novela. En la actualidad trabaja en Vermont College of Fine Arts, en donde ha ejerce el cargo de maestro y miembro del concejo directivo. También es miembro del concejo administrativo de la organización The National Children's Book and Literacy Alliance, que aboga en favor de la alfabetización, la literatura y las bibliotecas para los niños y jóvenes. Su novela “Gravedad artificial” fue finalista del National Book Award y hace parte de las listas de libros altamente recomendados por diferentes organizaciones que promueven la lectura en Estados Unidos. Matthew Anderson vive en la  ciudad de Cambridge, Massachussets, en donde continúa su trayectoria como escritor.

Entrevista a Matthew Anderson en la que habla de su novela "Gravedad artificial" publicada en “All about adolescent literacy”


"Tengo una novela de ciencia ficción llamada “Gravedad artificial”,  es acerca de un futuro en el que todo el mundo tiene un chip implantado en su cabeza, que les da acceso instantáneo a Internet. En cierto modo, es una cosa realmente grande. Esto significa que las personas pueden chatear entre sí sin tener que escribir nada o, por supuesto, sin tener que hablar.

Los jóvenes  pueden comprar cosas sin el uso de un computador, apenas con verlo a través del chip, lo piden y ya, se deducirá de su tarjeta de crédito o en realidad de la tarjeta de crédito de sus padres. Este mundo del futuro parece en algunos aspectos ser una utopía. Muchas veces cuando les hablo a los chicos acerca del argumento del libro, su primera reacción es, "¡Guau, que bien!", y muchos de ellos están realmente dispuestos a ir y adquirir un chip para su cerebro.

Pero lo que está sucediendo en el libro y lo que realmente creo si alguna vez se produce este tipo de tecnología en el mundo real, es que debido a la forma en que todo el tema se ha resuelto, se va a dar una inundación permanente de publicidad en Internet todo el tiempo en las cabezas de estos jóvenes y en las cabezas de todos. Así que como resultado, la población de la tierra se transformará en algo estúpido, porque todos serán bombardeados en sus cerebros por estas imágenes de lo que deberían ser, lo que deberían querer ser y lo que pueden comprar para convertirse en ese tipo de persona.

Incluso cuando yo era un adolescente, estaba furioso y creo que muchos de los adolescentes se vuelven locos por está manipulación, por que me enfurece  la forma en que la totalidad de los medios de comunicación y el mundo de la publicidad tratan de exigir a los jóvenes que sean un cierto tipo de persona. Y el hecho de que tomen nuestras propias imágenes de lo más profundo de la conciencia y moldeen esas imágenes, es utilizar estos recursos personales como una especie  de muñeco de vudú, en el que pueden clavar alfileres y generar un tipo de demanda de consumo, con la que solo podrás detener el dolor que te causa una vez que compres lo que te están vendiendo.

La premisa del mundo es “Si obtienes el tipo correcto de zapatos, vas a verte fantástico y luego alguien te amará por eso”. Te hacen sentir como si estuvieras marginado de lo mejor del mundo, pero sólo eres un marginado porque no escuchas la música adecuada que ellos promueven. Así que te llevan a comprar esto para que te sientas aceptado. Pero, nunca se acaba de comprar, porque ahora tienes que comprar la última novedad. Y así logran crear la necesidad para que consigas todo lo que ellos producen.

Así que ese tipo de cosas me hizo enfurecer mucho cuando era un adolescente y, por supuesto, cuando digo adolescente, estoy hablando de los años 80 y desde entonces las cosas han progresado enormemente. Las cosas se han vuelto mucho más complejas e integradas para que todas las formas de entretenimiento estén directamente relacionadas con otras formas de publicidad y de consumo. Y, francamente, creo que una de las cosas más importantes que los maestros puedan enseñar en este momento es el tema de la alfabetización de las imágenes, y no me refiero sólo a imágenes visuales, ya que también es importante la alfabetización de este nuevo mundo de la información que se está creando, porque ese es el ambiente que nuestros hijos van a vivir."
 


 Pueden visitar la página oficial  de Matthew anderson en el siguiente enlace:

www.mt-anderson.com




Creativos videos realizados por jóvenes norteamericanos que son fruto de proyectos de lectura de la novela de Matthew Anderson en sus colegios :



Jared Salcido


 Inna's Corner


Gila Guy


Sociedad de consumo: 
Una mirada desde la literatura y otras expresiones artísticas

Coincido con Matthew Anderson en la idea del importante papel que tienen los maestros en la educación audiovisual y en la lectura crítica que pueden desarrollar los chicos para tener mejores elementos a la hora de enfrentarse al mundo del deseo y consumo de productos intranscendentales promovidos por las multinacionales. Sin embargo, estoy seguro que esta labor educativa no se debe quedar como un esfuerzo aislado de la escuela, sino que debe estar articulada al papel de formación que hacen los padres en el hogar. Por esta razón, me tomé un tiempo para aportar algunos textos desde diferentes lenguajes que pueden leer los padres y los profesores, para desarrollar actividades en el hogar o en el aula, y así sumar un grano de arena a esta área de la formación de la identidad individual de los chicos.
Mafalda, creada por Quino

Violeta, una de las protagonistas de la novela "Gravedad artificial" hace una reflexión del consumo de una gaseosa en una reunión con los amigos de su novio, la cual es un buen ejemplo de una de las ideas que desarrolla Matthew Anderson en su libro en la que crítica el consumo descontrolado de productos artíficiales en la sociedad actual:

"A veces trato de recordar la primera vez que bebí coca cola, porque me debió doler, pero no me acuerdo. ¿Cómo es que nos empezó a gustar? si algo es un gusto adquirido, ¿cómo empiezas a adquirirlo? Para el caso, ¿quién me dio la primera coca cola? ¿Mi papá? no creo. ¿Quién prodría darle coca cola a un niño y pensar "su primera coca cola. Estoy tan orgulloso" ?. ¿Cómo es que empezamos?"
(Anderson, pg. 110)

Las reflexiones acerca de la sociedad de consumo son tratadas por diferentes investigadores y escritores. En la siguiente columna de opinión del escritor y periodista colombiano Óscar Collazos encontraremos una profunda reflexión de las relaciones que existen entre la publicidad y el consumo de productos por parte de niños y jóvenes:



Niños y consumidores
Por Óscar Collazos.

¿Han escuchado ustedes a niños que se aprenden de memoria los anuncios que ven en la televisión? ¿Los han escuchado cantar la música fácil y pegajosa de algún anuncio, repetido incesantemente para que se grabe como tatuaje en la memoria?
Frente a la tele, los niños no solo consumen entretenimiento. Tragan imágenes publicitarias. Es posible que, al principio, un niño no sepa separar el relato recreativo de las pausas comerciales. Si se le programaran horas de sugestivas promociones publicitarias, editadas con los efectos tecnológicos de, por ejemplo, los dibujos animados, el niño convertiría aquellas imágenes en otra forma de entretenimiento.
Cuando los niños consiguen separar las imágenes del entretenimiento de las imágenes de la publicidad, ya han hecho el rápido aprendizaje que los convierte en consumidores. El mundo de los deseos representado en la pantalla está fuera, esperando en las vitrinas de los almacenes. La publicidad, ese maestro insidioso y recursivo, se ha instalado en casa como el enemigo más sutil del presupuesto y la armonía familiar.
La publicidad que acompaña las imágenes del espectáculo televisivo no se limita a fabricar deseos entre sus jóvenes espectadores. Les repiten que el deseo puede satisfacerse, que de la satisfacción de ese deseo (tener esas zapatillas, ese morral, esa camiseta de marca) dependen muchas cosas: la identidad personal, las relaciones con los demás, el lugar que ocuparán en la sociedad, la manera como serán mirados, aceptados o rechazados.
Patrones de la moda, patrones de belleza, patrones del gusto. Cada uno de los capítulos –omnipresentes en los anuncios del espectáculo televisivo y los medios de comunicación de masas– ha tenido muchas veces un desenlace trágico. Resulta que detrás de cada patrón –de belleza, del gusto, de la moda– hay una portentosa industria a la espera de nuevos ejércitos de consumidores.
¿Cuál es el desenlace trágico? Las frustraciones y los complejos van en aumento, como la compulsiva inconformidad consigo mismo y el desesperado esfuerzo para no quedarse fuera de esta nueva “normalidad” inducida. Ya nadie niega la existencia de depresiones y demás enfermedades originadas en el silogismo diabólico de nuestra época: consumo, luego existo.
No hay pedagogía más devastadora que esta. Antes de que pueda satisfacer con sus propios recursos los deseos de un consumidor adulto, el niño es un parásito que delega en sus padres la obligación de adquirir aquello que le han estado “vendiendo” como necesario. El niño se mira en el espejo de otros niños.
El consumidor adulto de hoy fue un niño sin voluntad ni poder adquisitivo formado frente al televisor. Su mente se moldeó para divertirse y jugar, pero también para tener cosas. Allí estará el origen de satisfacciones y frustraciones, vacíos o adicciones.
Si algún gobierno responsable se tomara en serio el sistema de sofisticada manipulación que acompaña al espectáculo televisivo, regularía al máximo o prohibiría la emisión de publicidad en las franjas infantiles. En su lugar, le daría más sentido al carácter desinteresado del juego y el entretenimiento. Pero los niños no solo ven espacios infantiles.
El niño que aprende a desear frente al televisor no sabe que, para responder a las frustraciones que produce no poder adquirir el objeto original del deseo, el mercado se llenó de sucedáneos y copias. Tampoco sabe que el mundo se divide hoy entre las humildes mayorías que adquieren la copia y las arrogantes minorías que compran el original.
___________________
Columna publicada en el periódico El Tiempo, el miércoles 22 de mayo del 2013. 


 Cartones de Gárzon

La tecnología, la comunicación interpersonal y la sociedad de consumo tambien son temas analizados por el dibujante colombiano Alfredo Garzón, hermano del periódista Jaime Garzón asesinado en 1999. Las siguientes ilustraciones de opinión se tomaron prestadas del el periódico El Espectador, en donde se publican desde hace 30 años.
















Poesía y Sociedad de consumo 

 Fotografía tomada de www.larepublica.pe

Poesía de escritor chileno Óscar Hahn, ganador de muchos reconocimientos entre ellos el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2011

Sociedad de consumo
Caminamos de la mano por el supermercado
entre las filas de cereales y detergentes

Avanzamos de estante en estante
hasta llegar a los tarros de conserva

Examinamos el nuevo producto
anunciado por la televisión

Y de pronto nos miramos a los ojos
y nos sumimos uno en el otro

y nos consumimos



Televidente
Aquí estoy otra vez de vuelta
en mi cuarto de Iowa City

 tomo a sorbos mi plato de sopa Campbell
frente al televisor apagado

la pantalla refleja la imagen
de la cuchara entrando en mi boca.

Y soy el aviso comercial de mí mismo
que anuncia nada a nadie.

¿Y tú, cuánto cuestas?
Documental  Dirigido por el cineasta méxicano Olallo Rubio en 2007.





viernes

Sonrisas y poesías en el hospital

"Acabo de decir que la exploración lunar es una rutina carente de emoción, y no es cierto. Uno nunca se cansa de contemplar aquellas increíbles montañas, tan distintas a las suaves colinas de la Tierra"
 Arthur C. Clarke
Tomado del cuento de Ciencia ficción "El centinela"


"Se puede hablar de lectura antes de la escritura porque en su capacidad de leer la voz y el rostro el bebé pone en movimiento una actividad interpretativa que permanecerá como centro de la creación del sentido para la psiquis humana. Esto permite decir que de cierta manera el acto de la lectura está en el origen de la actividad del pensamiento".
Evelio Cabrejo Parra
Portada del libro Nicolás Guillén ilustrado por Juan Ramón Sierra

El programa de madre canguro es uno de los espacios que visitamos en el Hospital Universitario Mayor con Leer para sanar, con el cual buscamos que las visitas de control médico tengan un elemento de exploración enriquecedora para los bebés y sus padres gracias al contacto con diversos materiales de lectura.


Las escenas en el pasillo de espera son muy diversas. Encontramos a tías que leen con sus sobrinos. abuelas que le muestran imágenes a sus nietos y a padres que se divierten con sus pequeños hijos. Este último caso lo observé el jueves cuando los papás de "Paula" (una niña de 11 meses) escogieron el libro de poesía "Por el mar de las Antillas anda un barco de papel" del escritor cubano Nicolás Guillén. La lectura la comenzó el papá de "Paula" y poco a poco se fue involucrando la mamá al ver que la niña escuchaba con atención a su padre. El libro se presta para jugar, cantar e interactuar y eso hizo que la participación entre los padres fuera tan atractiva para "Paula", que seguía las rítmicas palabras que sonorizaban sus papás. 



Cuando terminaron el libro de Guillén, todos los miembros de la familia quedaron antojados de seguir leyendo más poesía, así que les presté el libro "Trabalenguas" de David Chericián, otro escritor cubano. El clima festivo subió en intensidad a medida que cada uno de los padres leía cada trabalenguas, y al equivocarse estallaba en carcajadas, que eran seguidas por las risas de "Paula" que se sumaba a la celebración. Esta actividad era tan emocionante, que otros padres o visitantes del hospital observaban con interés lo que estaba ocurriendo alrededor de "Paula", que era el centro de la lectura de sus padres.

Cuando llamaron a "Paula" al consultorio, la familia se despidió con una sonrisa de  satisfacción en sus rostros, y esta vez fui yo el que les agradeció la oportunidad de ser el observador de la unidad emocional que se genera alrededor del amor y del lenguaje.

 Portada del libro "Trabalenguas" de David Chericián ilustrado por Nancy Granada y Henry González 

jueves

Joven aún entre las verdes ramas


Fotografía de una tórtola de Arica (Zenaida meloda) tomada de Aves de Arica

Cuando acompañamos a los pacientes del hospital con una lectura en voz alta en el programa de biblioterapia "Leer para sanar", los mediadores de lectura estamos con los sentidos en total atención para aprender algo nuevo de cada experiencia. El viernes, conocí a don Orlando , un paciente invidente que le fascina la poesía. Durante esta visita, Don Orlando me preguntó si yo conocía el poema “joven aún entre las verdes ramas”, que era uno de los poemas que aprendió en su infancia gracias al colegio. Al responderle que no lo conocía le pregunté acerca de su interés por este poema, a lo que don Orlando me respondió que desde hace unos años tenía muchas ganas de volverlo a escuchar. Yo también quería escuchar este poema, del cual siempre escuchaba de niño cuando me saludaban los amigos de mi bisabuela cuando la visitaban. Por eso el martes siguiente cuando me encontré de nuevo con don Orlando, me hizo la pregunta de rigor “¿Consiguió el poema?”. Yo le agradecí que me recordara que tenía que buscarlo, y así lo hice cuando salí al medio día a almorzar, entré a Internet y encontré el poema que se titula “La tórtola”. Lo imprimí, regresé al hospital y se lo leí a don Orlando, que escuchaba atento con su mirada infinita, en una inmovilidad, que llegué a pensar que no estaba respirando. Al finalizar la lectura, una sonrisa se dibujo en el rostro de don Orlando y comentó: “Que bueno, no se me ha olvidado el poema, lo recuerdo todo”.  Luego le hablé un poco del escritor antioqueño Epifanio Mejía  autor del poema. Para terminar la visita, don Orlando me pidió que le leyera a Alfonsina Storni, y le leí un par de poemas de esta escritora argentina, que se encuentran en el libro “De todo corazón”. De esta forma, cada visita a los pacientes del hospital puede ser un maravilloso intercambio de conocimientos y experiencias de nuestra historia lectora.

La tórtola
De Epifanio Mejía (1838-1913)

Joven aún, entre las verdes ramas,  
De secas pajas fabricó su nido;
La vio la noche calentar sus huevos,
La vio la aurora acariciar sus hijos.

Batió las alas y cruzó el espacio,
Buscó alimento en los lejanos riscos,  
Trajo de frutas la garganta llena  
Y con arrullos despertó a sus hijos.

El cazador la contempló dichosa,
Y sin embargo, disparó su tiro:
Ella, la pobre, en agonía de muerte  
Abrió las alas y cubrió a sus hijos.

Toda la noche pasó gimiendo
Su compañero en el laurel vecino:  
Cuando la aurora apareció en el cielo
 Bañó de perlas el hogar ya frío.

Poema tomado de:

martes

Lectura recomendada: "Fahrenheit 451" de Ray Bradbury

"No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, 
más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas 
al cambiarles la manera de pensar" 
Carta del ápostol Pablo a la iglesia de Roma, capítulo 12, verso 2a


El encuentro con un amigo de infancia es algo tan maravilloso y renovador, pues te ayuda a ver tu entorno con mejores elementos y a entender de forma más lucida la vida al salir de la subjetividad en la que nos enfrascamos a diario. Por eso, fue un gusto gigante encontrarme con Ray Bradbury un viejo amigo del siglo XX, que sigue diciendo verdades a los hombres y mujeres del siglo XXI

 
Ilustración de Lou Romano

Y, ¿de qué se trata Fahrenheit 451?


Guy Montang es bombero, sin embargo no apaga incendios: los provoca. En la novela Fahrenheit 451 la sociedad ha cambiado, las casas son impermeabilizadas contra el fuego, las autopistas son tan grandes que no hay limites de velocidad y los valores más importantes son el entretenimiento y el consumo alrededor de los medios de comunicación. En un mundo en el que lo más importante es ser feliz sin pensar en lo que le sucede a mi vecino o al planeta, se decreta que los libros son peligrosos y deben ser quemados para preservar el nuevo orden establecido. El protagonista de esta historia se encontrará ante muchos dilemas al conocer a una joven que le gusta caminar en la noche y con la que habla de diferentes temas. Después de estos encuentros, Guy Montang tomará una serie de decisiones que lo acercaran al mundo de los libros para defenderlos del sistema que los quiere destruir.

¿Quién era Ray Bradbury?

Nació en Waukegan, estado de Illinois, Estados Unidos en 1920 y falleció en la ciudad de Los Ángeles, California en 2012. Escritor autodidacta, que aprendió los secretos de su arte con los grandes maestros que lo esperaron para ser leídos en las bibliotecas públicas. Escritor de cuentos, novelas, ensayos, guiones de cine y teatro de géneros como la fantasía, la ciencia ficción, novela negra y realista. 



Ray nos habla del valor que tienían los libros y la lectura en su vida:

Ray expresó de forma muy delicada cómo se enamoró de los libros:
"El Amor es el centro de tu vida, las cosas que haces deben ser las cosas que amas y las cosas que amas deberían ser las que haces, eso es lo que aprendes de los libros”.

Continúa Bradbury: "Aprendí a leer cuando tenía tres años, amo las tiras cómicas, amo las caricaturas los domingos y tuve un libro de Cuentos de hadas cuando tenía cinco años y me enamoré de la lectura, todas esas maravillosas historias como “La Bella y la bestia”, y “Jack y la habichuela mágica”, así que comencé con la fantasía; para el tiempo que tenía tres años vi mi primera película y me enamoré de las películas que veía como “El jorobado de Notre Dame”, esperaba crecer para ser jorobado. Después, cuando tenía cinco vi “El Fantasma de la ópera” con Lon Chaney, me sentí fascinado por Lon Chaney, y cuando tenía seis años vi una película de dinosaurios y los dinosaurios llenaron mi vida, así que con seis años comencé a leer sobre dinosaurios y afectaron toda mi vida. Cuando tenía treinta y tres años trabajé en “Moby Dick” por que me había enamorado de los dinosaurios cuando tenía seis. Así funcionan las cosas, las cosas que comienzan cuando tienes tres, seis, diez y doce (años) se enciende en tus ficciones en tus treinta, las cosas que haces deben ser las que amas y las cosas que amas deben ser las que haces"


Dos entervistas para conocer mejor a Ray Bradbury en los siguientes blogs de literatura:



También pueden visitar su página oficial en el siguiente enlace:


Lectura recomendada:
Ray Bradbury escribió un cuento títulado "El peatón" el cual fue el relato desencadenante al mundo que recrearía en la novela "Fahrenheit 451". El cuento lo pueden leer a continuación:




Recreaciones de jóvenes a la obra de Bradbury en internet:
Como curiosidad encontré dos videos que representan el cuento "El peatón"

Este cortometraje es una adapatación de Ivan Breyter de Argentina 



 Esta adaptación en fotonovela es dirigida por Brandon Yang
 


 Pueden encontrar y leer "Fahrenheit 451" en Biblored en la sección de Novelas (Rótulo Azul
con la siguiente clave de autor:
A-N BRAF